La Sensación de vivir...
jueves, 7 de julio de 2011
CONFUSIÓN
A veces no entiendo las reacciones que produce un enfado sin motivos. No entiendo lo que quieren conseguir esas palabras más altas que otras, sin causa, sin razón. Y luego un TE QUIERO. ¿Y qué más?... Nada, absolutamente nada. Un vacío estremecedor que te aleja, te lleva a aislarte en ti mismo, en todo lo que se encuentra a tu alrededor. Por Favor, ¿Qué?, ¿Por qué? Así sin más. Palabras, un silencio que habla y palabras que no callan. Locura. Deseo. Odio o es un simple ¿Rechazo? Nada que se compare a lo que nos da la alegría, el optimismo. Pero todo se basa en la tristeza. Después de la tormenta llega la calma. Y la calma se sustituye por un montón de alboroto sin sentido. ¿Sentido? ¿Cómo? ¿Cuándo? Nadie lo sabe. Sólo tú formas parte de esta historia. Un protagonista que no sabe cuál es su papel, que no entiende cuál es el propósito de sus acciones ni a quién afectarán. Poquito a poquito como si todo estuviera escrito. ¿Qué? Nada dicen, pero siempre dicen algo. Hasta cuando callas intentas dar una respuesta. ¿Cuál? No lo sé. Sólo un hasta siempre basta. O un hasta luego, hasta otra, hasta nunca. Nunca pasa lo que quieres y cuando pasa no lo quieres. Querer a esa persona que llevas tiempo esperando y que se convierte, al final de los tiempos, en la que esperará por ti. Él se rinde a tus pies, pero tu corazón no quiere aceptarlo. Aceptación desea tu mente pero tu subconsciente se empeña en el rechazo. ¡RECHAZO! Algo bestial, algo que te atraviesa como una espada, que te acribilla de dolor, que te marca para siempre. SIEMPRE y por siempre lo has deseado pero es la CONFUSIÓN la que lo ha alejado y la que se ha apoderado de lo que realmente quieres, de lo que anhelas, de lo que sueñas.... Sueños y más sueños que te transportan, a veces para bien y otras para mal. Mal te salen las cosas al final pero después de todo te resignas a entender que Nada es para siempre y que siempre vivirás en la nada...
jueves, 21 de abril de 2011
CONFIANZA
Todos tenemos ciertos momentos en nuestra vida en los que desearíamos que nada fuera lo mismo, en los que queremos escapar de lo que nos rodea, pero.... ¿Y si todo cambiara de repente? Nada volvería a ser lo mismo, y todo seguiría siendo igual. ¿Irónico no?
Siempre podemos recurrir a una segunda opción, siempre hay una salida, siempre....
Pero no hablemos de lo general, porque solo generalmente se conoce que la felicidad es alcanzable, sólo generalmente se dice que esto es bueno o malo o que puede que, quizás sea porque.... Todo en general es aceptable. Escribo esto porque realmente es lo particular, es lo pequeño, lo que no se ve a simple vista... Expresiones, percepciones e idealizaciones que cambian según la persona. A veces crees saberlo todo, o que todos saben más que tú pero un día te das cuenta que has salvado un momento extremo, una simple media rota, le has dado solución a algo que parecía irresoluble o incluso puedes haber salvado una vida entera.
CONFIANZA. En eso se basan tus logros y tus fracasos, tus alegrías y tus tristezas. Nada más allá de lo simple y lo normal. Solo la confianza hará que puedas hacer algo hasta el momento impensable para ti. Personalmente, carezco de confianza, en muchas ocasiones las situaciones me pueden y me vengo abajo, pero os animo a confiar a buscar algo o a alguien en quien apoyarte que te devuelva las ganas de volver a ser capaz, de volver a creerte capaz, para todo y para nada, para lo simple y lo complicado, para lo que hasta el momento es y seguirá siendo la mayor ilusión de tu vida.
Siempre podemos recurrir a una segunda opción, siempre hay una salida, siempre....
Pero no hablemos de lo general, porque solo generalmente se conoce que la felicidad es alcanzable, sólo generalmente se dice que esto es bueno o malo o que puede que, quizás sea porque.... Todo en general es aceptable. Escribo esto porque realmente es lo particular, es lo pequeño, lo que no se ve a simple vista... Expresiones, percepciones e idealizaciones que cambian según la persona. A veces crees saberlo todo, o que todos saben más que tú pero un día te das cuenta que has salvado un momento extremo, una simple media rota, le has dado solución a algo que parecía irresoluble o incluso puedes haber salvado una vida entera.
CONFIANZA. En eso se basan tus logros y tus fracasos, tus alegrías y tus tristezas. Nada más allá de lo simple y lo normal. Solo la confianza hará que puedas hacer algo hasta el momento impensable para ti. Personalmente, carezco de confianza, en muchas ocasiones las situaciones me pueden y me vengo abajo, pero os animo a confiar a buscar algo o a alguien en quien apoyarte que te devuelva las ganas de volver a ser capaz, de volver a creerte capaz, para todo y para nada, para lo simple y lo complicado, para lo que hasta el momento es y seguirá siendo la mayor ilusión de tu vida.
martes, 4 de enero de 2011
Por esos momentos que no vives a diario...
Y mirando al suelo caminas, sin pensar, sin premeditar nada, como algo casual, o quizás inusual. Puede que nunca te hubiese pasado o que no hubieses coincidido allí, pero lo más curioso es que yo estaba allí. Según dicen hay cosas que es mejor no encontrar, pero tu piensas que lo perdido tiene que ser encontrado siempre. Él no estaba perdido exactamente, sólo alejado de mí. No puedo verlo diariamente, ni tampoco ocasionalmente, simplemente es una comunicación a distancia. Siempre te dices a ti misma que ésta vez acertarás, que ésta vez tendrás esa oportunidad, que la vida te sonríe, pero sólo y es sólo en ese momento, cuando te das cuenta que hay secretos que es mejor no revelar, que hay encuentros que es mejor no vivir, que hay sensaciones que es mejor no sentir, pero sólo hasta ese momento es cuando te das cuenta. Yo estaba allí caminaba hacia él, pero no lo había visto y cuando me acercaba y alcancé a verlo, entonces NO HICE NADA. No, no lo hice, me quedé quieta, paralizada, esperando una reacción pero todos y cada uno de mis músculos se inmovilizaron, como un veneno que te paraliza, que te aprieta y te desgarra por dentro, que sólo deja la secuela de tu dolor, tu dolor emocional. Simplemente, lo ví, delante de mí, giró, se dio la vuelta, y se paró detrás. Y yo sin poder hacer nada dejé que el tren se volviera a ir, que se escapara de mis manos, que se ahogara en el océano, que se hundiera en el mar. Fue entonces cuando me dije a mí misma que hay momentos que te esperas y que nunca son como esperas y los que no te esperan son los que nunca llegan...
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